"Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no abandones la enseñanza de tu madre; porque guirnalda de gracia son para tu cabeza, y collares para tu cuello."
“¡Naciones, bendigan a nuestro Dios! ¡hagan resonar himnos de alabanza! Porque nos ha mantenido con vida; no nos ha dejado caer. ”